
Preparé este bizcocho para regalar, con tan mala sombra que al desmoldarlo me quemé un poco una mano (sin importancia) y se me resbaló de la otra, cayendo en la mesa y desmoronándose un poco (mejor dicho, un poco-mucho...) por uno de los lados.
A pesar del contratiempo y del disgusto digerido por mi parte, lo regalé. Quedaron encantados con el sabor, y yo más de ver que les gustó...
Ingredientes:
1/2 vaso de licor de cerezas casero
350 grs de harina bizcochona (con impulsor químico incorporado)
3 huevos
90 grs de arándanos deshidratados
250 grs de buttermilk casero
Ralladura de un limón
200 grs de mantequilla de buena calidad (podemos poner mantequilla casera)
Elaboración:
El día anterior ponemos a hidratar los arándanos en el licor (12 horas mínimo).Por otra parte, batimos la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee ( en KA, 4 minutos, velocidad 4). Bajamos la velocidad al mínimo y vamos añadiendo los huevos uno a uno, sin incorporar el siguienter hasta que el anterior esté incorporado.
Añadimos el buttermilk poco a poco, y posteriormente la harina, con la ralladura de limón, a cucharadas.Batimos durante dos minutos a baja velocidad.Finalmente, echamos los arándanos con el licor y terminamos de mezclar con una espátula.
Precalentamos el horno a 180º (en mi caso, a 165º con aire), engrasamos un molde y vertemos la masa en él. Horneamos, a medio-baja altura, durante 55 minutos aproximadamente. Una vez cocido, dejamos en el molde unos 15 minutos; desmoldamos y dejamos que se termine de enfriar en una rejilla.

